Retribución social y educación, un propósito de Lincoln en México
- Redacción

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Hace 60 años se abrió la puerta de la primera Escuela Ford y, con ella, la visión compartida de Lincoln por impulsar la educación en México. Hoy se cuentan por millones las historias de vida, profesionistas y agentes de cambio que comenzaron su camino frente a esos mismos pizarrones. Esta iniciativa nació en 1966 con una meta muy clara: llevar educación de calidad y espacios dignos a comunidades rurales y zonas que más lo necesitaban en el país.
Como la marca de lujo de Ford de México, Lincoln mantiene desde su origen la filosofía de retribuir a la sociedad y generar un impacto positivo en las personas. Es por ello que la firma participa activamente en la construcción, equipamiento y cuidado de los planteles a lo largo y ancho del territorio nacional, convencida de que el desarrollo humano y la educación son el mayor legado que se puede construir.
La continuidad de esta labor a lo largo de seis décadas ha sido posible gracias a una alianza ejemplar: por cada vehículo y camión vendido en México, Ford/Lincoln y el distribuidor local aportan una cantidad igual a un fondo común, administrado por la Asociación de Escuelas Ford y sus Distribuidores. Este esfuerzo constante ha permitido construir y mantener más de 215 planteles en excelentes condiciones, equipándolos con aulas digitales y ofreciendo programas de formación integral para estudiantes y docentes en cada ciclo escolar.
Para la marca, retribuir a la sociedad y respaldar la educación es la causa más importante. El verdadero valor del progreso radica en crear oportunidades reales que perduren en el tiempo a través de las personas. Cuidar cada detalle en las aulas (procurando espacios bien iluminados, acogedores y dignos) es un acto de compromiso humano que busca que cada alumno estudie en un entorno digno donde pueda descubrir su talento y soñar en grande.
"Creemos con absoluta convicción que el mayor privilegio de una empresa es poder transformar realidades desde la raíz. Cada escuela representa un espacio de superación para las comunidades y la prueba de que, cuando unimos voluntades, sentamos las bases para que el talento de la niñez mexicana no tenga límites", afirmó William Vélez, director de Lincoln México, Puerto Rico, Centroamérica y El Caribe.
Celebrar seis décadas de las Escuelas Ford no es el final del camino, sino la confirmación de un compromiso que sigue más vivo que nunca. Ford-Lincoln y su red de distribuidores festejan este aniversario con la certeza de que apoyar la educación es la mejor manera de abrir caminos y construir un futuro brillante para todas las nuevas generaciones en el país.
















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