Sustituir importación y estimulo fiscal en protección a industria y comercio automotriz mexicano
- Lulú Sierra A.

- hace 3 días
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La revisión anualizada del T-MEC detendrá inversiones de fábricas del sector automotriz en México porque no hay certidumbre para la actividad industrial y comercial. Ante esto, se deberán diversificar los mercados de exportación, reorientar la producción al mercado interno con sustitución de importaciones de modelos acordes al perfil del consumidor acompañada de una política de incentivos fiscales para el consumo.
La no implementación automática por 16 años y su análisis por diez años -por decisión del Presidente Donald Trump-, crea incertidumbre por la falta de claridad en reglas de origen tanto para autos ligeros como pesados y desventajas de arancelarias del 25 % a las importaciones de acero mexicano dictaminados en la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de EU; México debe pugnar por bajarlo a un porcentaje menor del 15 %, que es el que tienen Europa y Japón, destacan posicionamientos de Guillermo Rosales, presidente de la AMDA, y Eric Ramírez, director Regional LATAM de Urban Science.
“ El arancel para el acero y aluminio es anacrónico y perjudicial para la industria mexicana y estadounidense, ya que tienen un mejor arancel Europa, Japón y Corea. Esto es inaceptable”, advirtió Guillermo Rosales al destacar que difícilmente Donald Trump decidirá sacar a EU del T-MEC porque para ello tendría que ser aprobado por las dos cámaras la de Representantes y la del Senado.
Con la revisión anual del T-MEC será difícil que lleguen inversiones a México para la instalación de una planta, y a partir de ahí ingresar al mercado estadounidense. Si alguna marca china considera ejecutarlo será para el mercado doméstico y para la exportación a países Latinoamericanos; para que sea rentable requieren de la comercialización de 100 mil unidades anuales, destacó por su parte Eric Ramírez, director Regional LATAM de Urban Science.

Sustitución de importaciones y estímulos fiscales para aminorar impacto
La diversificación de las exportaciones a diversos mercados contribuirá a paliar los efectos de la incertidumbre de las reglas arancelarias con Estados Unidos. Al tiempo, la industria mexicana debe reorientar la producción de modelos afines al consumidor doméstico con una sustitución de importaciones tomando en consideración que dos de cada tres vehículos vendidos en el mercado doméstico, proceden de otros países, puntualizó Guillermo Rosales.
General Motors tuvo la visión de lo que sucedería y la decisión de producir el Aveo para el mercado mexicano, es una vertiente que ahora le permite una solución a los efectos de la revisión anualizada del T-MEC; es decir, le favoreció a la empresa la reorientación al mercado doméstico, destacó Eric Ramírez, director Regional LATAM de Urban Science.
En este reorientación de la producción al mercado doméstico, se requiere de una implementación de incentivos fiscales con una deducción acelerada en los próximos dos años e incluso ampliando el monto de la deducción que ahora es de 175 mil pesos, expuso por su parte Guillermo Rosales al termino del Taller Automotriz para Medios de Comunicación.
“Hay limitaciones en el presupuesto pero también vemos que en el segundo semestre del este año y en el 2027 y 2028 habrá dificultades en el crecimiento de la economía y en el mejoramiento del consumo”, advirtió el presidente de la AMDA que agrupa a la red de distribuidores automotrices de la mayoría de las marcas en el país.
Las condiciones internas del mercado automotriz no son favorables, por las diversas promociones que manejan todas las marcas, la presencia de nuevas marcas, las condiciones de la macroeconomía y por la disminución de la rentabilidad de las empresas.
Después de tres años consecutivos de crecimiento, el mercado automotriz en el 2026 estará cerrando con un incremento ligero del 3 % para obtener en el 2027 un crecimiento menor al reportado en el 2026, estimó el dirigente del organismo.


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